A Fernando
Símbolo de una ciudad. Era parte del paisaje y de los corazones de toda la gente, llenaba de ternura las calles con su caminar. Era pobre y se entregaba a la ciudad que lo vio nacer, caminaba libre repartiendo inocencia y felicidad. Con su pequeño cuerpo se ganó el prestigio de los músicos de la ciudad y hasta heredó su nombre de uno de ellos en un bar, era nochebuena y buscando refugio, entro al lugar y junto a un cantante de boleros quiso descansar. Nunca buscó la fama ni el prestigio, pero era conocido por todos y su rutina parte del bullicio de la capital. Dormía en un hotel y desayunaba, según cuentan los viejos del lugar, con el gerente del Banco Nación. Pero a Él no le importaba el prestigio ni el qué dirán, tan sólo amaba la brisa y el sol de la plaza principal. Era amigo de todos y nos enseñó a amar la simpleza de vivir. Pero quiso el destino que un accidente te llevara y contigo se rompió algo que nadie supo explicar. Nos dejaste solos con tu recuerdo, a tu...